skip to main |
skip to sidebar
Es como yo pero mucho mejor persona: simpático, divertido, cariñoso y agradable. Todos lo quieren. Tengo suerte de haber conocido a alguien así y que además sea mi hermano. Es un gran tipo y no porque lo encuentre parecido sino por la extensión de su alma, que es lo que lo hace verdaderamente grande.
Mi gran compañero en la vida aparece en:
> América
De ojos enrojecidos y acento campechano, este buen sujeto es el encargado de los sistemas. Tiene muy buen humor, como todos los de su rubro, y alterna entre unos mates amargos y los mocos de su nariz cuando está al frente de su portátil. Jamás lo vi alterado. Su frase de cabecera es "el usuario siempre miente".
Está por recibirse de contador y su trabajo consiste básicamente en llamar a los clientes para reclamar los pagos atrasados. Con su parsimonia, su elegancia y su tranquilidad, insiste y logra hablar con la persona adecuada. Jamás lo vi alterado y es un tipo tan bueno que me recuerda al viajero.
Este buen tipo aparece mencionado en :
>
En todo grupo hay uno que se cree la última gota de agua en el desierto. El gracioso es un tipo insoportable. Su búsqueda constante de protagonismo consiste en no parar de hablar de lo que sea y en hacer chistes vulgares y gastados. El gracioso sólo tiene humor cuando se trata de molestar a los demás. Cuando la gracia vuelve como el escupitajo que acaba de lanzarse en contra del viento, el gracioso pierde todo humor y se ofende. Discute sobre gastronomía, sobre geografía, sobre la manera más adecuada de envolver un regalo y -por supuesto- sobre fútbol. Él lo sabe todo y el resto de los mortales son pobres ignorantes. Como no tiene capacidad para desarrollar un pensamiento propio, sólo repite lo que alguna vez leyó en algún lugar y que le alcanza para sentirse un sabio iluminado en la materia, la marca habitual por la que se distingue a un mediocre pretencioso.
Esta lamentable entidad aparece mencionada en:
> Un lugar en la mugre
> Prepararse para la guerra
> Bajo sitio
> Ciego ante la verdad
La hermana que no tuve es en realidad la secretaria del colega. Ella es como yo, pero mujer. Malhablada, quejosa, irónica y temperamental. Tener que ir al trabajo le rompe los ovarios. También le rompe los ovarios que la molesten por boludeces, viajar apretada en el subte, que la tengan de aquí para allá y llegar tarde a su casa por culpa del colega, a quien detesta disimuladamente. Ante los demás, no le importa mostrar su mejor cara de orto o reír a carcajadas de aquello que le parece gracioso. Se trata nada más y nada menos que de la mejor aliada que tengo en el estudio.La hermana que no tuve aparece mencionada en:
> Un lugar en la mugre
> Prepararse para la guerra
> Bajo sitio
> Ciego ante la verdad
Más que arquitecto parecía un músico ataviado de buzo con capucha, aritos y un vaquero roñoso. Pero era básicamente un buen tipo, de hablar pausado, modos amables y muy responsable con su trabajo. Su acento extranjero lo convertía en alguien más suave todavía y hasta con una simpatía adicional.Este otro buen tipo aparece mencionado en:> Un cráneo lleno de gusanos
Tal vez, la mujer más dulce que haya conocido en mi vida. Apenas un poco más alta que la diminuta, esta arquitecta de encantador acento y abundantes cabellos oscuros ha demostrado ser sensible y práctica al mismo tiempo, racional y soñadora, responsable y sosegada, contundente y delicada. Varias migraciones la han llevado de un lado a otro del mundo hasta llegar al cono sur, lugar al que le ha costado adaptarse por el informal trato entre personas, por la pobre gastronomía y por los crudos inviernos a los que no estaba acostumbrada.
Esta mujer de temperamento tropical aparece en:
> Un lugar en la mugre
> Prepararse para la guerra
> Bajo sitio
> Ciego ante la verdad